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http://edant.clarin.com/diario/2002/05/27/c-00610.htm
ALEJANDRA ARISTEGUI"En cada personaje hago catarsis"
Ex mujer de Germán Krauss en Campeones, hizo más de 20 obras en teatro y protagonizó junto a Edgardo Nieva Ni vivo... ni muerto, un trabajo que significó para ella su primer largometraje.
MARIA ANA RAGO
Este es mi perfil auténtico", sentenció Alejandra Arístegui cuando la entrevista llegó a su fin. Licenciada en Filosofía —egresada de la Universidad de La Plata— y actriz, confesó las ansiedades y temores que la invadieron durante el rodaje de Ni vivo... ni muerto, el thriller protagonizado por Edgardo Nieva, que significó para ella su primer largometraje.

A una esquina de San Telmo, frente a su casa, llega con su vestido largo y su mirada clara. "Había hecho cortos y mediometrajes, pero ésta fue mi primera experiencia en cine profesional, justo en un policial, que tuvo suspenso y romanticismo. Era un riesgo y creo que salí airosa. Aunque me costó muchísimo verme", asegura quien interpretó a la ex mujer de Germán Krauss en Campeones y espera nuevas oportunidades en la TV.

- ¿Cómo llegaste al papel de Amalia?- Tuve una entrevista con el director, Víctor Jorge Ruiz (realizador de Flores amarillas en la ventana). Hacía dos años que buscaba la actriz para ese personaje, porque era difícil, especial. Me hizo hacer un casting y quedé.

- ¿Qué significa para vos el contexto en el que sucede la historia de la película?- Está situada en 1980, por lo tanto aparece el tema de la dictadura militar, el proceso. La vivencia real que tuve de esa época fue muy fuerte, así que con recurrir a lo que cotidianamente se vivía entonces, el encierro y la soledad, pude recrearla. En La Plata fue un desastre, cruzabas mal una calle y te pegaban un tiro. Era un abuso policial y militar impresionante. Había una represión total en la facultad. El plan de estudios que tuve de Filosofía estaba recortadísimo, era un cercenamiento real. Cada personaje que hago me permite hacer una catarsis.

- ¿Qué te pasó cuando leíste el guión?- Tuve la sensación de haber vuelto a esa época. Me vinieron un montón de recuerdos. Yo era adolescente, estudiaba en el Liceo Víctor Mercante y después en la Facultad de Humanidades. Se sentía mucho la dictadura, el proceso, el silencio, el no saber, la angustia. A un adolescente, eso lo marca y lo llena de miedo. Por eso la película me sirvió para hacer catarsis.

- ¿Cómo describirías al personaje?- Es una señora casada, muy maltratada, que no entiende nada de lo que pasa en su país y vive encerrada. De repente se asoma por la ventana de su baño y ve en la ventana del baño del vecino a Alcides (Edgardo Nieva). Y a partir de esa pequeña relación de miradas se empieza a generar un vín culo. Es un personaje misterioso. Me preguntaba qué posibilidades tenía Amalia de conectarse con algo vital a pesar de su situación. Quise darle al personaje la profundidad que tenía que tener. Con Edgardo tenía que tener mucha intimidad y entendimiento. Hubo mucho cuidado y respeto. Tratamos de conectarnos desde la parte más tierna y sensible.

- ¿Quedaste satisfecha con el trabajo?- Sí. Me veo y sé que hay muchas cosas que podría mejorar, pero para el desafío que significó para mí y lo difícil que era, el saldo es positivo.

- Es tu primer largometraje, pero en teatro llevás un largo recorrido.- Hice unas veinte obras. Trabajé en una compañía de teatro de arte popular en La Plata. Estudié con Raúl Serrano, mi maestro. El enseña que del texto que te dan, sos el dueño. No se trata de interpretar lo que dice el autor sino de apropiarte con tu experiencia, tus vivencias, con tu impronta. No es algo intelectual, es intuitivo. Hice en el Teatro Cervantes una obra como bailarina de tango —Champagne, tango y bolero—. También actué en La revolución es un sueño eterno, de Andrés Rivera. El año pasado trabajé en una obra de Teatro por la Identidad. Del teatro me interesa la posibilidad de transformar al mundo, a tu partenaire, al entorno.

- ¿Cuáles son tus proyectos ahora?- Las posibilidades de trabajar en cine son en El árbol en llamas, una película basada en una novela de José Luis Parisse. Estoy ensayando con Raúl Serrano La madre, de Brecht, en el contexto del homenaje a los 25 años de lucha de las Madres de Plaza de Mayo. En teatro tengo mucho oficio: o me llaman o lo produzco.